lunes, 26 de julio de 2010

El 7, el Hercules blanco



Capitán tu serás eterno. Porque eres algo más que un deportista. Tu personalidad convierte al deporte en una filosofía de vida.

Con tu marcha queda un vació dentro de una generación que hemos aprendido de tu espontaneidad unos valores.

Ya no hay vuelta atrás, nunca más se nos pondrán los pelos de punta con tu instinto ni la voz nos fallará por cantar un gol tuyo nacido del orgullo por defender un escudo o a una nación.

Tu mismo has dicho que no es un adiós, es un hasta luego. Ojala lleves razón. Aunque espero que el aroma del sacrificio, la honestidad y la constancia brote del césped del Bernabéu, aquel que has sembrado con tu juego desde los 17 años.

Cuando se habla de Raúl González se habla de estadísticas y palmarés. Pero como el mismo ha dicho más allá de los números esta el escudo. Y Raúl ha bordado puntada a puntada sobre su camiseta blanca la palabra victoria, porque eso es el Real Madrid.

Raúl no es un Zeus del fútbol, todopoderoso y deslumbrante. En cambio su figura es la de Hércules, el hijo de Zeus y de madre mortal.

Nacido en la Colonia Marconi (Villaverde) un barrio del extrarradio sur de la capital madrileña. Tuvo que pasar una serie de pruebas para demostrar que su destino era el Olimpo de los Dioses.

Como niño desgarbado y de piernas arqueadas pero con un aura especial para sentir la trayectoria de la jugada llegó al Real Madrid con 15 años (Tras que Jesús Gil desmantelase las categorías inferiores del club rojiblanco).

Con 33 años un hombre sin grandes facultades físicas y de piernas arqueadas pero con la peripecia de un jugador de ajedrez para convertir al fútbol en un tablero donde su jaque mate ha encandilado al mundo y al Real Madrid después de 18 años.

Simplemente gracias, capitán. Te esperamos en las gradas del Santiago Bernabéu y en la franja morada del Escudo para cuando desees volver para convertirte en el Zeus blanco, Dios del orden y la justicia, guardián de los juramentos, protector de las ciudades y dominador de los caprichos.


domingo, 25 de julio de 2010

Adios a aquel rubio al que llamaban Schuster, luego se quisó parecer a Redondo pero que es distinto a todos.



Para nuestra generación los sucesos que ocurren en Concha Espina esquina Padre Damián entre hoy (25 de Julio) y mañana(26 de Julio) supone un punto de inflexión en nuestros sueños.

Dentro de mis primeros recuerdos alrededor de una pelota estaba en sentarme frente a la tele e imaginar que algún día sería un canterano tirando la puerta abajo de un vestuario de 1ª División.

Recuerdo mis paseos fin de semana tras fin de semana por la verdadera fábrica de talentos blancos “La Ciudad Deportiva”. Allí con 6 añitos, de la mano de mi padre, me quede prendado del gen de la insolencia y la magia que salía de las botas de un rubito parecido a Redondo pero distinto a todos.

Guti nunca fue mi ídolo. Es más su carácter marcado por las salidas de tono y su pasotismo sobre el campo enerva todos los valores que he aprendido de una filosofía de vida llamada, fútbol.

Es quizás la aureola que se ha creado el “14” lo que le convierte en mito.

A los niños que sueñan con un balón en su regazo les invito a seguir a sus iconos que encima han alcanzado la gloria. Pero no se olviden de los malditos, siempre te enseñan algo. Y Gutiérrez es el maestro de los antihéroes.

Cuando la mielina de su organismo conectaba con sus neuronas y estas con sus pies, el talento se convertía en una secuencia = Genialidad (pase al espacio invisible) + cara de asombro + quejido de haber visto algo único.



Como ha dicho Jorge Valdano esta mañana durante la rueda de prensa “cuando nos acordemos de Guti será con una sonrisa”. Gracias


lunes, 12 de julio de 2010

Campeones del Mundo


Se acabó La historia de España comienza de nuevo.

Ya no seremos jamás un país de ciudadanos peleones, chiquititos y con ganas de agradar pero que nunca se llevan a la chica guapa.

El 11 de Julio en Sudáfrica, en la ciudad de Johannesburgo sobre el césped y alrededor de las gradas del Soccer City el mundo se hizo eco del triunfo de los valores.

23 hombres deben ser la metáfora de un país, la victoria de España.

Esta selección ha sucumbido a los prejuicios y a las cábalas. Da igual sus nombres, sus caras y sus cualidades. El domingo estos jugadores hicieron algo más que ganar la Copa del Mundo de fútbol.

Ya podemos decir adiós a los tópicos ancestrales. Que si la mala suerte, que si la preparación física de base, que si el ratiquismo por la dictadura, la Guerra civil y la cartilla de racionamiento...

Iker,Raúl,Gerard,Carlos,Carles,Andrés,David,Xavi,Fer,Cesc,Joan,Victor,Juanin,
Xabier, Sergio,Busi,Pedrito,Alvarito,LLorente,Javi,Silva,Jesusito y Reina. Gracias soldados por luchar y hacer triunfar la ilusión de un país.

Adiós a todos los fatalismos. El no-gol de Cardeñosa, la mano doblada de Zubizarreta, el arbitraje de Al-Ghandour...

Hemos vivido la grandeza de la humildad.

Por fin el mito de Zarra, el gol de Marcelino y el 12-1 a Malta, hitos sin tesoro ya tienen herederó..... La melena al viento de Carles Puyol, la volea de Iniesta y el beso de Iker CAsillas y Sara Carbonero.

23 colegas son los mejores de Mundo en su profesión. Sin alardes ni altanerías con solidaridad y compromiso, fe ciega y camaradería el uno en el otro.

Adiós a la parodia de las mil y una Españas. Adiós a la vergüenza de sentirse español. Canarios,riojanos,valencianos,vascos, gallegos, andaluces, madrileños, catalanes..... se funden en un mismo gesto de corazón.
Mirad al cielo hay una estrella que brilla más que las demás sobre el firmamento del fútbol mundial.

Se acabó. 11 de Julio de 2010. La historia de España comienza de nuevo.
Pasamos de Cuartos y ya hicimos Hitoria. Superamos las semifinales y nos vimos a un paso de la Gloria. En la final, tras la prórroga superamos nuestros miedos y nuestros sueños, Somos CAMPEONES DEL MUNDO.
Somos una estrella en el firmamento del fútbol Mundial.

sábado, 3 de julio de 2010

La gloria de los malditos

Ni Holanda fue la Brasil de Europa ni Brasil el jogo bonito pero la historia nos vuelve a dejar un calco para nuestra memoria.

Dunga quería que su equipo fuese imagen y semejanza de la predisposición y obstinación que tenía el seleccionador cuando era futbolista. El oficio de futbolista era algo nuevo para los brasileños y a algunos el mono de trabajo les sentó como un guante. Felipe Melo, Juan, Lucio y Maicon hasta que Holanda demostró que el fútbol no es sólo apuntalar sino también pintar y decorar.

Los Holanda vs Brasil son recuerdos de los mundiales. En 1974 la orange comanda por los pies y el cerebro de Johan Cruyff y la filosofía del “fútbol total” de Rinus Michels derrotó a una canarinha sin Pele. Sin embargo en Usa 94 y en Francia 98 la imagen fue bien distinta.

El 9 de Julio de 1994
, en Dallas, se disputaban los Cuartos de Final del Mundial de Estados Unidos. Brasil, a la postre campeona, destrozaba los sueños de los herederos de Cruyff. Bebeto Y Romario, delanteros brasileros disfrutaban en el campo como si estuviesen en sus barrios. Bebeto marcó el 2-1 agitó los brazos como si mereciese a su bebe que estaba en camino aunque se podría pensar por la reacción de sus compañeros que los que estaban meciendo era la victoria de la felicidad.

Cuatro años más tarde la gloria se resistía a los malditos. Semifinales del Mundial de Francia 98, Kluivert empataba en el minuto 87 el gol de Ronaldo. Pero en la tanda de penaltis el portero brasileño, Taffarel, se convirtió en un cancerbero de alargados brazos.



Ayer día 2 de Julio de 2010
en Sudáfrica, sobre el pasto del Nelson Mandela Bay Stadium Wesley Sneijder, Arjen Roben, Robin Van Persie, Dirk Kuyt y Cia claman venganza como ya lo hicieron Johan Cruyff y Neeskens en el 74.

La ambición de Sneijder repara los quilates sin deleite de Bergkamp. La determinación de Robben resarce los anhelos de Aarón Winter. Los recortes de Van Persie compensan la calidad sin corona de Patrick Kluivert. Y la brega de Dirk Kuyt subsana el liderazgo de Ronald Koeman y de los hermanos De Boer.

Quizás esta naranja, semifinalista del Mundial de Sudáfrica 2010, ya no es mecánica pero si exprime victorias.